sábado, 19 de mayo de 2012

JUEGOS OLÍMPICOS DE MONTEAL DE 1976

LORD KILLANIN-PTE. COI
En estas Olimpiadas había un ambiente de temor de que se repitiera un atentado como la vez anterior en Munich. La otra preocupación eran los atrasos de las obras de la Villa Olímpica y sus gastos excesivos. El gasto para la construcción de los cuatro edificios de la Villa Olímpica fue de 55 millones de dólares. Por primera vez hombres y mujeres se quedaron en la misma villa. Pero una huelga de ocho semanas causó un enorme atraso en la construcción. Se llegó a discutir la posibilidad de transferir la competición para Dusseldorf en Alemania. Para driblar la falta de dinero, las autoridades de la ciudad de Montreal firmaron contratos para la transmisión de las competiciones por televisión y se creo una lotería olímpica. También vendieron el uso de la mascota Amik (significa castor en el idioma hablado por la mayoría de los indios canadienses). Con estas medidas las autoridades querían demostrar que una Olimpíada podría ser autofinanciada. En la fiesta de apertura la Reina Elizabeth de Inglaterra inauguró la ceremonia desagradando a los canadienses de ascendencia francesa. Tres horas antes de comenzar, no se sabía el número exacto de participantes pues los países africanos desistieron de participar. Ellos se retiraron en protesta por la presencia de Nueva Zelanda que mantenía relaciones con la racista Sudáfrica. La delegación de Israel desfiló con una cinta negra en memoria de los atletas asesinados en Munich. El cierre ocurrió en el mismo local. El primer espectáculo del programa fue la presentación de 500 mujeres vestidas de blanco que formaron los cinco círculos olímpicos. Enseguida, 75 indios de diversas tribus de Canadá entraron marchando en el Estadio Olímpico anunciando la llegada de los atletas. Lord Killanin, presidente del Comité Olímpico Internacional, fue recibido por tres parejas de atletas griegos, canadienses y soviéticos. Ellos representaban las primeras, la de Montreal y la próximas Olimpíadas. El ambiente de cierre de la olimpíada comenzó cuando se disminuyó la intensidad de las luces del estadio. La llama se apagó y en enormes paneles electrónicos surgieron las palabras Mockva - Moscou - Moscow 80. Dos satélites transmitieron imágenes de la capital soviética. Enseguida mostraron en la tela el Estadio de Moscú, el Monte Lenin, el Edificio Bolshoi y la Torre Spasskaya. Mientras tanto una coral cantaba temas del folclore soviético y un grupo bailaba en la Plaza Roja. En Montreal los tambores de los indios vibraban. Al final de la fiesta, las 500 mujeres encendieron las antorchas y los 72.000 espectadores encendieron las velas que recibieron en la entrada. 



                                                                                                SERGIO TOLABA

JUEGOS OLÍMPICOS DE ALEMANIA DE 1972

LO MAS TRISTE DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS 
Alemania quería que los Juegos Olímpicos se desarrollaran de la mejor forma posible. Para organizar estas Olimpíadas los gastos fueron de aproximadamente 800 millones de dólares. Las cifras fueron suficientes para la construcción de instalaciones modernas y confortables. Pero el sueño alemán duró poco. Once integrantes de la delegación de Israel fueron asesinados por un grupo terrorista árabe llamado Septiembre Negro. El crimen paralizó las competiciones durante 24 horas e inclusive había expectativas de que el evento fuera cancelado. Pero el presidente del Comité Olímpico Internacional, Avery Brundage decidió continuar. Los organizadores quisieron concentrar el máximo de pruebas en el mínimo de espacio para evitar otro caos y proteger a los atletas y el público. Alemania hizo un esfuerzo para mostrar que el país de la post-guerra tenía un nuevo espíritu. Tanto así que escogió a Munich una de las ciudades más bonitas del mundo para ser sede del evento. La paz era una meta y los soldados que vigilaban la Villa Olímpica no cargaban armas. En la ceremonia de apertura el 26 de Agosto, hubo mucha alegría, música y color. Surgió además la primera mascota del verano: Wald, un perro. Comenzó cuando desfilaron personas que pertenecían a la entidad tradicional de Munich. Ellos se presentan cada siete años para agradecer que la ciudad haya sobrevivido a la plaga de la Edad Media. Atrás venían las banderas de los países participantes y los atletas. Por primera vez en la historia olímpica una mujer, la alemana Heidi Schueller, hizo el juramento de los atletas. Durante la ceremonia, hicieron un homenaje a los muertos del campo de concentración de Dachau en la segunda Guerra Mundial. Al final, se hizo una ceremonia a causa de los trágicos acontecimientos que se dieron durante estas Olimpíadas. Avery Brundage con 85 años leyó por última vez en dos décadas la declaración de cierre de los juegos. 
                                                                                            


                                                                                                       SERGIO TOLABA

sábado, 5 de mayo de 2012

ORO OLÍMPICO EN LONDRES 1948


Una de las jornadas mas épicas del deporte argentino se vivieron en Londres en 1948 de la mano de Delfo Cabrera, cuando gana la medalla de oro en la maratón, llegando al estadio de Wembley detrás de un atleta belga y en la pista donde debía concluir esta maratón, el atleta argentino toma la punta que no soltaría hasta el final. Memorable, glorioso, inolvidable. 



                                    SERGIO TOLABA

martes, 1 de mayo de 2012

JUEGOS OLÍMPICOS DE MÉXICO DE 1968

Enriqueta Basilio Sotelo
La realización de los Juegos Olímpicos en 1968 en la ciudad de México, marcó el estreno de América Latina como sede de la competición. En 1963 la elección de la ciudad causó polémica. La capital de México estaba situada a 2.240 metros encima del nivel del mar, lo que podría provocar resultados falsos para las pruebas y poner en riesgo la salud de los atletas. Como si no fuera suficiente, México presentaba problemas internos. Como no estaba cerca de ser un país rico, hubo varias protestas contra los gastos exigidos (cerca de 50 millones de dólares) para la organización del evento. Una semana antes de iniciar la competición, ocurrió un tiroteo frente al Hotel Maria Isabel (donde el Comité Olímpico Internacional estaba instalado). Los estudiantes reclamaban el abandono de las obras de la ciudad universitaria. Sin embargo hubo otra manifestación en la Plaza de Las Tres Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de México, en la cual la policía intervino y más de 80 estudiantes resultaron muertos. Pasadas las confusiones y los temores preliminares, los Juegos Olímpicos comenzaron con éxito. En las pruebas de velocidad y salto se registraron marcas consideradas imposibles. Como el norteamericano Bob Beamon, que marcó 8m90cm en el salto a distancia, 55cm más que el récord anterior. También Jim Hines alcanzó 9s90 en los 100 metros, una marca que parecía inalcanzable para un ser humano. Los Juegos Olímpicos de México fueron abiertos el 12 de Octubre de 1968 con 21 tiros de cañón. La muerte de los estudiantes creó un ambiente de tensión, por esta razón centenares de policías fuertemente armados participaron en la ceremonia. Enriqueta Basílio Sotelo, medallista mexicana en los 80 metros con barreras y 400 metros, entró al Estadio Universitario cargando la antorcha olímpica. Enriqueta, en aquel momento la mejor atleta mexicana de todos los tiempos, fue la primera mujer en toda la historia olímpica en llevar la antorcha. Al final de la ceremonia, el pueblo invadió el campo para saludar a los atletas.


                                                                                                      SERGIO TOLABA

JUEGOS OLÍMPICOS DE TOKIO DE 1964

El tirador Olímpico Eduardo Armella junto a sus afectos
(reclinado con una niña en sus brazos)
Yoshinori Sakai
La tradición dice que la última persona en cargar la antorcha olímpica debe ser un atleta del país anfitrión del evento. Por esta razón todos se sorprendieron cuando la antorcha que surgió en el Estadio de Tokio, durante los Juegos Olímpicos de 1964, fue conducida por Yoshinori Sakai. En esa época, él tenía apenas 19 años. El acto, al que asistieron 75.000 personas y fue visto por todo el mundo, era simbólico. Yoshinori nació el 6 de agosto de 1945, en una aldea cerca de Hiroshima. Nació el mismo día en que la ciudad fue devorada por una bomba atómica, que hirió el alma japonesa y mundial. Aún con las cicatrices de la guerra abiertas, el joven japonés que nació en el día del primer bombardeo nuclear de la historia de la humanidad dejaba claro que su país seguía resistiendo. Casi 20 años después, Japón mostraba que consiguió sobrevivir a la mayor tragedia de todas las guerras. En 1964, por la primera vez la antorcha olímpica brilló en tierras orientales. Los japoneses mostraron la impecable organización. Los cuidados con la organización hicieron que los japoneses atrajeran centenares de observadores. El pueblo de la tierra naciente fue el más acogedor de todas las Olimpíadas. Hasta los mismos norteamericanos recibieron un tratamiento especial. En menos de dos décadas, el país reafirmaba su condición de superar las adversidades. Así fue en el terremoto de 1923, cuando murieron 150.000 personas y en 1945 año en que los bombardeos nucleares quitaron la vida de más de 120.000 japoneses. El país vivió momentos de aprensión algunos días antes de la ceremonia de apertura. Los meteorólogos anunciaban que el huracán Wilma podría entrar en acción cerca de Tokio. Pero el temor no se concretó. En la fiesta, los atletas se abrazaban y se saludaban. Al final miles de palomas blancas buscaban nuevos destinos y el país de los samuráis se despedía: Sayonara. Participaron 93 países y 5.140 atletas. Debemos destacar que en la Misión Argentina, viajaba un deportista muy particular en la selección argentina de tiro, el era EDUARDO ARMELLA, nacido en Yavi, provincia de Jujuy, quien no solo representó al país en estos Juegos Olímpicos. Fue vocal del comité de Rifle en la Confederación Americana de Tiro (México), miembro de la Junta Ejecutiva de la Confederación Argentina de Tiro. Profesor instructor para la formación de árbitros, estuvo en diversos cursos de capacitación. Fue miembro de la comisión asesora del RENAR (Registro Nacional de Armas), asesor de la Federación de Tiro de Buenos Aires, colaborador en diversas revistas especializadas en tiro, dictó conferencias sobre mitología de tiro deportivo, instructor de tiro en la Dirección General de Tiro, entrenador de los equipos olímpicos argentinos de tiro, director de la escuela de tiro deportivo del Tiro Federal Jujuy, miembro honorario del Tiro Federal Jujuy y tantos otros cargos más. 

                                                                                             SERGIO TOLABA

JUEGOS OLÍMPICOS DE ROMA DE 1960

La atleta de color Wilma Rudolph
Ser sede de los Juegos Olímpicos muchas veces no es tan importante para una ciudad como lo fue esta vez para Roma. No propiamente por las competiciones o por el creciente interés mundial por el deporte. Las razones tienen orígenes históricos. En la Antigüedad los griegos crearon los deportes. Los romanos cuando dominaron a Grecia, transformaron la competición en un grotesco circo de barbaries. El Emperador Teodosio para aliviar su conciencia, terminó con los juegos. En 1960, después de 1.567 años, los romanos querían mostrar que eran capaces de realizar unas Olimpiadas exitosamente. En las semanas que antecedieron a la apertura oficial, Roma vivió una agitación sin precedentes. El número de visitantes superó la expectativa de los italianos, lo que causó problemas estructurales. Las calles de la capital italiana vivían congestionadas y en medio de la confusión, un periodista publicó: "Los italianos tardaron 2 mil años para organizar esta confusión". En el inicio, una multitud llenó la Plaza de San Pedro, en el Vaticano para ver al Papa Juan XXIII, que inauguró oficialmente los juegos. Fue con la conquista de Grecia por los Romanos cuando los Juegos Olímpicos comenzaron a perder prestigio. Pero en 1960, los italianos demostraron que el mayor evento mundial del deporte no iba a desaparecer. 


                                                                                                       SERGIO TOLABA

JUEGOS OLÍMPICOS DE MELBOURNE DE 1956




Harold Connolly - Olga Fikotova

La rivalidad entre las dos principales ciudades de Australia es considerada un folclore. Los habitantes de Melbourne dicen que la ciudad es tranquila y al mismo tiempo extremamente cosmopolita. Sin embargo Sydney es considerada por los vecinos, lo opuesto, una metrópoli tensa y superficial. La disputa llegó a comprometer la realización de los Juegos Olímpicos de 1956. Melbourne fue escogida por unanimidad para ser sede los XVI Juegos Olímpicos. El Comité Olímpico Internacional consideraba merecida la asignación pues pocos pueblos en el mundo amaban tanto el deporte como los australianos. El 22 de noviembre de 1956, cuando los Juegos Olímpicos de Melbourne fueron abiertos, el éxito fue comprobado. La organización superó, inclusive, la fiesta de Helsinki, realizada cuatro años antes. Muchos no consideraron la Villa Olímpica confortable. También no construyeron un gran estadio. El Melbourne Cricket Ground pasó por pequeñas reformas para adaptarse a las necesidades de la competición. En las Olimpíadas de Melbourne, los atletas eran vistos unidos guardando su rivalidad en la disputa de medallas. La neutralidad australiana incentivó, inclusive, la integración con los países del bloque socialista. Hasta el día 8 de Diciembre de 1956, la ciudad australiana demostró que la fuerza del deporte es capaz de superar cualquier barrera. El atleta norteamericano Harold Connolly y la Checa Olga Fikotova se conocieron en la villa olímpica. Más allá de las medallas, la competición propició el inicio de un romance. Cuatro años después, cuando la pareja ya estaba casada, Olga se nacionalizó americana y representó a los Estados Unidos en los juegos de Roma. 
                           
                                                                                   SERGIO TOLABA